Enfermedad de Crohn: síntomas y diagnóstico
La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal (EII) crónica que puede afectar cualquier segmento del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano, aunque el íleon terminal (la proción final del intestino delgado) y el colon son los sitios más frecuentemente comprometidos. Aunque no tiene cura, con el tratamiento adecuado la mayoría de los pacientes logra períodos prolongados de remisión y una calidad de vida normal.
¿Qué es la enfermedad de Crohn?
Es una inflamación crónica, transmural (que afecta todas las capas de la pared intestinal) y típicamente discontinua (puede haber zonas sanas entre zonas inflamadas). Su causa exacta no está completamente establecida, pero involucra una respuesta inmune anormal ante la microbiota intestinal en personas genéticamente susceptibles. La incidencia en Colombia ha aumentado en las últimas décadas, probablemente relacionada con cambios en el estilo de vida y factores ambientales.
Diferencia entre Crohn y colitis ulcerativa
Localización: Crohn puede afectar todo el tubo digestivo; la colitis ulcerativa afecta solo el colon y siempre de forma continua desde el recto.
Profundidad: la enfermedad de Crohn afecta todo el grosor del intestino; la colitis ulcerativa es solo superficial (mucosa y submucosa).
Complicaciones: Crohn tiene mayor tendencia a fístulas (son túneles en los tejidos que comunican al intestino con la piel y otros órganos), abscesos y estenosis intestinales (son obstrucciones al interior de los intestinos).
Síntomas más frecuentes
Diarrea crónica (a veces con sangre o moco).
Dolor abdominal, frecuentemente en el cuadrante inferior derecho.
Pérdida de peso y fatiga.
Fiebre durante los brotes.
Manifestaciones extraintestinales: artritis, lesiones en la piel, afectación ocular o hepática.
Fístulas perianales (túneles que comunican el intestino con la piel u órganos adyacentes).
La presencia de anemia.
Los síntomas pueden aparecer de forma gradual durante semanas o de forma más aguda. La enfermedad cursa con períodos de actividad (brotes) y remisión.
¿Cómo se diagnostica?
No existe una única prueba diagnóstica; el diagnóstico es clínico, endoscópico, histológico e imagenológico. Los estudios más utilizados incluyen:
Ileocolonoscopia con biopsia: permite visualizar directamente el colon y el íleon terminal, tomar muestras de tejido y evaluar la extensión de la enfermedad. Es el estudio de mayor valor diagnóstico.
Enterorresonancia magnética o enterografía por TC: para evaluar el intestino delgado y detectar complicaciones (estenosis, fístulas, abscesos)
Laboratorios: hemograma, proteína C reactiva, calprotectina fecal y otros marcadores inflamatorios
Tratamiento médico actual
Aminosalicilatos (mesalazina): para enfermedad leve.
Corticosteroides: para control de brotes moderados-severos.
Inmunomoduladores (azatioprina, metotrexato): para mantenimiento.
Terapia biológica y nuevos medicamentos orales: para enfermedad moderada a severa o refractaria.
Cirugía: indicada en complicaciones o en enfermedad resistente al tratamiento médico.
Vivir con Crohn: dieta, actividad y calidad de vida
No existe una dieta universal para Crohn, pero durante los brotes puede ayudar una alimentación baja en residuos, evitar alimentos irritantes y asegurar una adecuada hidratación. En remisión, la mayoría de pacientes tolera una dieta variada. La actividad física moderada es beneficiosa y no está contraindicada en remisión. El seguimiento regular con el gastroenterólogo, incluyendo endoscopias periódicas, es fundamental para ajustar el tratamiento y detectar complicaciones tempranas.
Si tienes diagnóstico de enfermedad de Crohn o tu médico de cabecera la sospecha, solicita cita con uno de nuestros gastroenterólogos para una evaluación especializada y de calidad.
Atención especializada en enfermedad inflamatoria intestinal en Medellín — Instituto Gastroclínico. Diagnóstico endoscópico y seguimiento personalizado.
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